Camino casa
La fortaleza del euro es decisiva en este fenómeno. Los equipos más ricos (que están invirtiendo mucho en sus plantillas) pagan un 30% menos por la benevolencia en el cambio de moneda. Los dólares están baratos, y los jugadores americanos también.
Además, la aparición en las televisiones americanas de los partidos de la Euroliga (se emiten cada semana en la ESPN) y la inercia de la globalización ha abierto la mente de los jugadores NBA, mucho menos reticentes a salir de casa. Por otro lado, saben perfectamente que el camino a la NBA es de ida y vuelta: como Charlie Bell, James Singleton o Anthony Parker, puedes irte a Europa para regresar después a los Estados Unidos con todos los honores.

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